💚Novena San Felipe Neri💚
Mayo 26.
"Quien quiera algo que no sea Cristo, no sabe lo que quiere; quien pida algo que no sea Cristo, no sabe lo que pide; quien no trabaje por Cristo no sabe lo que hace."
ORACIÓN INICIAL
LETANÍAS
San Felipe // Ruega por nosotros.
Vaso de Espíritu Santo // Ruega por nosotros.
Hijo de María // Ruega por nosotros.
Apóstol de Roma // Ruega por nosotros.
Consejero de papas // Ruega por nosotros.
Voz profética // Ruega por nosotros.
BREVE HISTORIA
La víspera de Pentecostés de 1544, a los diez años de haber llegado a Roma, hallándose una noche Felipe en las catacumbas de San Sebastián, pidiendo los dones del Espíritu Santo para poder amar más y ser más perfecto, vio venir del cielo un globo de fuego que penetró en su boca y se dilató en su pecho. El santo se sintió poseído por el amor de Dios en un grado tan elevado, que parecía ahogarle; cayó al suelo, derribado y exclamó con acento de dolor: “¡Basta, Señor, basta! ¡No puedo soportarlo más!”. Desde ese momento el Fuego del Espíritu Santo comenzó a ser el motor de su vida.
Le producía una fuerte palpitación continua que aumentaba cuando se emocionaba en la oración, en las obras de misericordia que practicaba o en el ejercicio sacerdotal de la predicación y la confesión (hablar de Dios y perdonar pecados le hacían arder su corazón en amor divino). Este signo celestial no sólo tuvo como manifestación el continuo resonar de su corazón, que a veces era tan fuerte que hacía retumbar el asiento, la cama o incluso la habitación entera donde se hallaba Felipe, sino que también se manifestó con el abultamiento físico de la cavidad torácica que cubre el corazón junto a la ruptura de dos costillas. A esto hay que añadir la continua fiebre que padecía incluso en las noches invernales más frías. Felipe trató de ocultarlo lo más posible, pues él no buscaba las glorias humanas sino solamente la de Dios.
DOCTRINA
El santo repetía muchas veces que: “el hombre que no hace oración es como un animal irracional”.
“No hay cosa mejor para el hombre que la oración y sin ella no es posible sostenerse por mucho tiempo en la vida espiritual. Por eso, el hombre debe recurrir diariamente a este poderosísimo medio de salvación”.
“El enemigo de nuestra salvación, de ninguna cosa se enoja tanto ni procura impedir con mayor empeño que la oración”.
“No debe una persona, por ideas que se le presenten en la oración, ni por ninguna tentación, dejar de hacerla, antes al contrario, debe aguantar con paciencia, pues el Señor concede en un instante lo que no se ha podido alcanzar en muchos años”.
“La verdadera preparación para la oración es la mortificación”.
Felipe enseñaba a comenzar a orar así: “Nada más levantarse, humillarse ante la Divina Presencia, permaneciendo ante Dios como cosa de ningún valor y manifestando a Dios la propia necesidad e impotencia. Estando así de postrado Dios le enseñará a hacer oración”.
ORACIÓN FINAL
LETANÍAS
San Felipe // Ruega por nosotros.
Vaso de Espíritu Santo // Ruega por nosotros.
Hijo de María // Ruega por nosotros.
Apóstol de Roma // Ruega por nosotros.
Consejero de papas // Ruega por nosotros.
Voz profética // Ruega por nosotros.
OREMOS
Señor Dios, que no cesas de enaltecer a tus siervos con la gloria de la santidad, concédenos que el Espíritu Santo nos encienda con aquel mismo fuego con el que abrasó el corazón de San Felipe Neri.
AMÉN.

Comentarios
Publicar un comentario